Tortuga Verde

Tortuga Verde

Características e información de la Tortuga Verde – Chelonia mydas

La tortuga verde (Chelonia mydas) es también conocida como tortuga blanca. Pertenece a la familia de los quelónidos. Son llamadas verdes puesto que la grasa que contienen debajo del caparazón es de ese color.

Distribución de la tortuga verde

Las cahuamas se encuentran en regiones tropicales y subtropicales en océanos de todo el mundo.

Descripción de la tortuga verde

Esta especie es una de las más grandes, pues miden de 71cm a 1.53 m de longitud y mantienen un  peso de 205 kg. La tortuga verde más grande que se ha registrado, alcanzó el asombroso peso de 395 kilos. Los machos son más grandes que las hembras. Sus cabezas son pequeñas a comparación de su cuerpo y sus aletas en forma de remo están perfectamente adaptadas para el nado.

Su fuerte caparazón varía de acuerdo con la ubicación geográfica de la especie, ya que presenta tonos olivos, marrones o negros. De igual forma, puede variar el color con el paso del tiempo. Las tortugas verdes no pueden meter la cabeza para ocultarse dentro de su caparazón. Esta habilidad se da mayormente en las especies de tortugas terrestres.

Su mandíbula superior contiene un borde con dientes no tan fuertes y definidos como los que poseen en la parte inferior. A comparación de otras especies marinas, esta cuenta con una sola garra en sus extremidades frontales.

Tortuga Verde - Chelonia mydas

Tortuga Verde – Chelonia mydas

Alimentación de la tortuga verde

Las tortugas verdes son herbívoras, ya que su dieta se basa principalmente en algas marinas y vegetación que crece en aguas de poca profundidad. La mayor parte de su tiempo lo invierte en su alimentación. También comen medusas, cangrejos, caracoles y gusanos.

Los primeros años de su vida, por lo regular de tres a cinco, las tortugas caguama son carnívoras, pero al entrar a la edad adulta, modifican su alimentación volviéndose mayormente herbívoras y optan por nadar en aguas menos profundas.

Reproducción de la tortuga verde

Según estudios científicos, las tortugas verdes alcanzan la madurez sexual de los 20 a los 50 años.

El proceso de apareamiento es totalmente controlado por las hembras, pues los machos no pueden forzarlas hasta que ellas decidan en que momento hacerlo. La cópula se lleva a cabo en el agua.

Cuando la hembra es fecundada, esta llega a las costas en busca de un sitio adecuado para cavar un hoyo en la arena que le servirá para la anidación de los huevos. Puede depositar entre 100 y 200 huevos y una vez terminado, ella misma se encarga de cubrirlos de arena para que no sean detectados por los depredadores. La hembra no protege esa cavidad, sino que regresa de nuevo al mar.

Los huevos se parten aproximadamente después de 45 a 75 días, y las crías utilizan sus pequeños dientes para partir el cascarón. Se impulsan por medio de sus aletas para quitar la arena y salir a la superficie en busca de su camino hacia el mar.

En el trayecto de la arena hacia las aguas, estas pueden ser víctimas de depredadores como los pelícanos, cangrejos y gaviotas. Las que logran ser adultas pueden vivir hasta 80 años.

Depredadores de la tortuga verde

Desde el momento en que son desovadas, las tortugas están muy propensas a ser devoradas por mapaches, zorros, serpientes, coyotes, zarigüeyas, ratas, buitres, hormigas y el propio hombre. Ya en el agua, los tiburones, delfines y otros peces grandes pueden acabar con ellas. Sólo unas pocas tortugas logran sobrevivir después de que liberan el cascarón.

El hombre es el principal responsable de la reducción de ejemplares de la tortuga verde, ya que comercializa ilegalmente sus huevos o las cazan cuando son adultas para obtener su piel, curtirla y utilizarla como cuero para la elaboración de bolsos y otros artículos.

La carne, grasa y cartílago de tortuga también es consumida, especialmente en China e Indonesia.

Artículos relacionados con la Tortuga Verde