Serpiente

Características e información de la Serpiente

Las serpientes (Serpentes) también llamadas ofidios, son reptiles cuya característica principal es la ausencia de patas (excepto el pitón, que con el tiempo ha desarrollado extremidades diminutas) y el cuerpo muy alargado. Existen 456 géneros y más de 2,900 especies alrededor del mundo (de las cuales sólo 450 son venenosas). Las serpientes habitan en todos los continentes del mundo, exceptuando únicamente a la Antártida y siendo Australia el país que conserva a las diez serpientes más venenosas de todo el planeta.

Descripción de la serpiente

Las características de las serpientes varían de acuerdo a su especie. Las hay venenosas y constrictoras. Ambas suelen ser muy peligrosas, pues las primeras inmovilizan a sus presas por medio de la sustancia venenosa antes de ingerirlas, como la cobra o la mamba negra y por otro lado, también paralizan a las víctimas comprimiéndolas tan fuerte, que estas llegan a morir de asfixia. Este último método es utilizado en anacondas, boas y pitones principalmente.

Todas las especies varían de tamaño, pero las más largas son la cobra real, con 5 metros de largo, que ocupa el puesto de la serpiente venenosa más larga del mundo y la pitón reticulada, una poderosa constrictora que ha registrado medidas de hasta 10 metros de longitud, posicionándola en el primer lugar de todas las especies de su género.

Anaconda Amarilla entrando al agua

Anaconda Amarilla entrando al agua

Su brillante piel está formada por escamas que sirven para aferrarse a las superficies y no resbalar. Esta piel es mudada periódicamente y de manera completa, es decir, como si se retirara un guante. La muda es necesaria para regenerar la piel que tal vez haya sido lastimada y para librarse de parásitos externos que se pudieron haber instalado.

Su esqueleto está  formado por gran cantidad de vértebras, llegando a 200 y en el caso de la pitón, a 400. Su mandíbula está unida al cráneo de manera muy débil y posee fuertes músculos que le permiten abrirla de manera sorprendente para devorar presas totalmente enteras.

Como auxiliar de su sentido del olfato, su singular lengua bífida es utilizada en todo momento, pues con ella recogen partículas en el aire para ser trasladadas a un órgano sensorial llamado órgano de Jacobson, con el que pueden encontrar pareja para la reproducción, detectar a los depredadores y localizar presas. También poseen cavidades termoreceptoras cerca de los ojos, capaces de detectar el calor.

Ya que su sentido auditivo es muy escaso, los huesos de su mandíbula son capaces de percibir vibraciones en el suelo.

Alimentación de la serpiente

Todas sin excepción son carnívoras. Su dieta incluye aves, anfibios, mamíferos, peces, insectos y hasta otros reptiles, entre ellos otras serpientes, pero esto no se da en todos los casos. Estas no pueden masticar, por lo que ingieren los cuerpos enteros.  Tienen la capacidad de comer animales hasta tres veces más grandes que su cabeza y su diámetro, por lo que al estar completamente llenas y haber gastado mucha energía, deben de permanecer en estado de letargo para realizar todo el proceso de digestión y poderse recuperar físicamente.  Cuando capturan presas muy grandes, la serpiente puede pasar hasta meses sin probar alimento.

Cría de pitón eclosionando del huevo

Cría de pitón eclosionando del huevo

Reproducción de la serpiente

Todos los reptiles son ovíparos y tienen fertilización interna. Excepto la boa, que es ovovivípara e incuba los huevos dentro de la madre.

Sin duda, la adaptación más importante de los reptiles fue la del desarrollo del huevo amniótico. Este huevo encierra el embrión dentro de líquido amniótico. Posee una yema que provee de alimento a la cría. La estructura dura y áspera del huevo ayuda a evitar la deshidratación y daños al embrión.

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